Tratamos lesiones cutáneas benignas por motivos estéticos o para prevenir su crecimiento, utilizando procedimientos seguros, precisos y mínimamente invasivos adaptados a cada paciente.
¿Qué es una lesión benigna?
Una lesión benigna es un crecimiento anormal en la piel que no se extiende a otros tejidos ni representa un riesgo significativo para la salud. Estas lesiones pueden ser de diferentes tipos y generalmente no causan molestias ni síntomas. Sin embargo, pueden ser tratadas por razones estéticas o para prevenir su crecimiento o complicaciones a largo plazo.
Para determinar si una lesión es benigna o maligna, se necesita realizar una evaluación médica completa que incluya un examen físico, una revisión de la historia clínica y, posiblemente, pruebas adicionales como una biopsia. Este es el motivo que hace que a veces tengamos que derivar al paciente al dermatólogo o cirujano plástico.
Queratosis seborreicas
Es uno de los crecimientos cutáneos benignos más comunes en personas mayores de 40 años.
Asemejan a placas marrones, negras o amarillentas, con superficie áspera y aspecto “pegado a la piel” similar a verrugas o costras. Aparecen generalmente en cara, pecho, espalda y hombros. Generalmente aumenta en número con la edad. Es frecuente la predisposición familiar. Y el daño solar potencia su aparición.
Angiomas
Tumores benignos formados por una acumulación de vasos sanguíneos en la piel. Generalmente tienen aspecto rojo, brillante o purpura.
En medicina estética los más tratados son los angiomas cereza o puntos rubí, que son pequeñas pápulas rojas circulares muy comunes en personas mayores de 30 años y que suelen aparecer en tronco y extremidades.
Existen los angiomas aracniformes o arañas vasculares que tienen un punto central rojo con vasos sanguíneos delgados que confluyen como patas de araña.
Los angiomas son asintomáticos, pero a veces pueden sangrar si se golpean. No implican riesgo, pero si sangran, crecen o se ulceran, conviene revisarlos por dermatología.
Fibromas blandos (acrocordones)
Son papilomas cutáneos que aparecen como pequeñas protuberancias benignas que cuelgan de la piel. A menudo se confunden con verrugas, pero estos no son causados por virus ni son contagiosos.
Suelen tener el color de la piel o a veces más oscuros, textura blanda y frecuentemente están unidos a la piel por un pedículo delgado. Suelen medir entre 1-5 mm, aunque a veces pueden llegar a ser de centímetros y entonces se les denomina fibromas péndulos.
Generalmente aparecen en zonas de roce o en pliegues como cuello, axilas, ingles, parpados o debajo de los senos. Su origen puede ser metabólico, ligado a obesidad diabetes o resistencia a la insulina, pero también al roce constante o a cambios hormonales como durante el embarazo
Lentigos solares o seniles
Lesiones benignas de la piel que aparecen como manchas planas en zonas expuestas al sol. Se deben a la exposición solar acumulada durante toda la vida y no estrictamente a la edad. La radiación solar hace que los melanocitos produzcan más pigmento como defensa. Aparecen por regla general en la cara, hombros escote, dorso de manos piernas o cuero cabelludo. Son manchas de color marrón claro u oscuro con bordes irregulares y tamaños entre milímetros y centímetros, Son benignos siendo un signo de fotoenvejecimiento y se tratan solo por motivo estético.
Cicatrices
Tras una valoración exhaustiva de cómo es la cicatriz y de la causa de su etiología se utilizará la tecnología de plasma para tratar y mejorar la apariencia de las cicatrices.
Existen diferentes tipos de cicatrices:
- Queloides tienen crecimiento excesivo de tejido que supera el límite de la herida original, a veces doloroso.
- Hipertróficas siendo rojas y elevadas, pero no se extienden por fuera de la lesión
- Atróficas son como hendiduras en la piel típicas de las cicatrices post acné o varicela.
Durante el tratamiento con plasma fraccionado, se aplica un dispositivo especial en la superficie de la piel, generando pequeñas descargas de plasma controladas. Estas descargas de plasma generan la sublimación del tejido cicatricial, es decir, pasa de estado sólido a gas. Cuando el plasma se aplica a la piel se genera una respuesta inflamatoria controlada que promueven la producción de colágeno para reparar la cicatriz. De esta forma se consigue suavizar y reducir la apariencia de la cicatriz. Los resultados se visibilizan desde los primeros dias, aunque siempre se aconseja realizar varias sesiones para conseguir una mejora notoria.
Xantelasmas
Los xantelasmas son lesiones cutáneas benignas generalmente amarillas o blanquecinas, que aparecen en la piel de alrededor de los parpados superiores y/ o inferiores, se relaciona con depósitos de colesterol. Mediante sublimación se eliminan estas lesiones con bastante precisión en sesiones de 10-30 min, aparecerá una costra que ira cayendo en 7 -10 dias observando resultados de forma inmediata.