En Clinica YCE realizamos tratamientos médico estéticos para combatir la flacidez.
La flacidez es la pérdida de firmeza o tonicidad de la piel y los músculos. Existen diferentes tipos:
1.- Flacidez muscular:
Se asocia a la disminución del tono muscular o hipotonía. El tono muscular es la contracción pasiva y continua de los músculos, incluido en reposo. Podemos encontrar esta flacidez en determinadas situaciones como:
- Postparto: La flacidez muscular postparto es un fenómeno común que puede deberse a varios factores, incluyendo el estiramiento de la piel durante el embarazo y la reducción de actividad física durante todo el proceso. Se aconseja realizar ejercicios de fortalecimiento abdominal, cuidados cosméticos y tratamientos propios de la medicina estética para recuperar la firmeza cutánea y muscular (mesoterapia con complejos determinados, hilos, estimuladores de colágeno).
- Distensión de los músculos rectos abdominales son condiciones comunes que pueden ser tratadas con ejercicios y tratamientos conservadores. Sin embargo, en casos severos, puede ser necesaria cirugía para fortalecer la pared abdominal y mejorar su apariencia y función.
La diástasis abdominal, aunque a menudo considerada solo como un problema estético, también puede estar asociada con problemas de salud como lumbalgia crónica y debilidad del suelo pélvico, por tal motivo siempre debe ser valorada por el médico. - Flacidez muscular debido a un adelgazamiento brusco donde la piel y los músculos pierden tensión debido a la degradación de las fibras de colágeno y elastina. Para prevenir esta situación conviene adelgazar a ritmo moderado a la vez que se realiza un plan de ejercicios adecuado (abdominales, sentadillas, ejercicios de fuerza) y técnicas de medicina estética conformes a la situación.
2.- Flacidez de la piel:
Se refiere a la perdida de firmeza y elasticidad de la piel, causada por la disminución de colágeno y elastina, elementos necesarios para sostener los tejidos.
Esto ocasiona cambios visibles como una piel más delgada, menos resistente con tendencia a arrugas o incluso pliegues.
Este problema puede afectar a diferentes zonas como: rostro en general o en particular, zona periocular, cuello y zona mandibular, pero también al abdomen, brazos muslos o glúteos.
Causas principales:
- Envejecimiento natural que se inicia alrededor de los 30 años, por eso es una fecha muy aconsejada para iniciar los cuidados.
- Factores hormonales sobretodo en épocas como embarazo, lactancia o menopausia existen cambios cutáneos que pueden facilitar la flacidez cutánea.
- Sedentarismo, pues la falta de actividad física reduce el tono muscular.
- Cambios bruscos de peso que no da tiempo a la adecuación de la piel.
- Malos hábitos como el tabaquismo, exceso de sol o la mala alimentación.
Tratamientos complementarios:
- Cambios dietéticos: Dieta más rica en proteínas de origen animal o vegetal, ayuda a mantener la masa muscular y promover la producción de colágeno. A veces, se recomienda complementos nutricionales específicos como colágeno hidrolizado, silicio, ácido hialurónico u otros elementos que ayuden a conseguir resultado.
- Hidratación suficiente para mantener la elasticidad e incluso el aspecto exterior.
- Cosmética adecuada.
- Ejercicio físico aeróbico y de resistencia.
Tratamientos médico estéticos:
Mediante ondas electromagnéticas se consigue calentar las capas profundas de la piel provocando un efecto tensor debido a la producción de fibras de colágeno. Es una técnica usada tanto a nivel corporal como facial.
Usados para mejorar la firmeza y elasticidad.
Al insertar hilos en la piel podemos conseguir una respuesta de estimulación de colágeno que va a provocar un aspecto de menos flacidez y con larga duración de resultados. Útiles en zona facial pero también en corporal, siempre según valoración de la doctora.
Utilizadas para restaurar volúmenes y asi mejora la flacidez, pero también se pueden usar con la finalidad de estimular colágeno o solo de hidratar.